jueves, 16 de setiembre de 2010

Los brillos

Un día me di cuenta que
en un momento me había
dado cuenta
de que
una vez, yo...

y en un momento me di cuenta
que yo un día
una vez...

Había entendido todo el tiempo
como uno...
una vez... un par de veces...

una vez...
yo me había dado cuenta
que ahora me estaba dando cuenta
que...

una vez me había dado cuenta
una vez...
siempre la misma vez...

y se sonríen los momentos
como chispas
como luciérnagas que
se apagan en la noche
e imitando a las estrellas,
las estrellas imitándose a ellas,
a ellas mismas,
hacen las luciérnagas
y las luciérnagas,
imitándose a ellas mismas,
hacen brillos que brillan
en mi interior...
ellas,
todas ellas brillan en mi interior...

se apagan
sonriendo hacia su interior...

martes, 14 de setiembre de 2010

besarte desde el primer instante.

quiero besarte tan profundamente
y tan desde el primer instante
que no sepas donde termina tu cuerpo
y pienses que todo es obra del sol:
las paredes, el piso,
la cama,
el aire…
el tiempo
y yo.

domingo, 5 de setiembre de 2010

Flor verde.

La vida se ofrece lentamente,
lo verde de una flor
solo lo muestra
muy adentro,
puertas adentro de la muerte.

El profundo secreto
de la multiplicidad,
de las sugerencias de futuro,
aúlla,
totalmente muerto,
en lo más profundo
de la muerte.

Contempla a lo vivo.
El fondo del mundo, lo más salvaje,
inmenso,
inmenso como es,
es hermoso
y lo más feliz que hay.

Nuestra demora,
la temporal desidia,
la aparente indiferencia,
son todas
partes esenciales
de nuestra vida.

La flor
es lo verde que se manifiesta.

La muerte
lo que lo busca.

viernes, 3 de setiembre de 2010

amor
amar
saber que se está construyendo lo único que vale la pena en el mundo
tener la certeza
la seguridad
la fuerza
y la belleza

de saberlo
y de hacerlo

de saberlo
y de hacerlo.

liviano como una hoja
me gusta vivir el día a día
    pero tenso,
    tenso como si en el lápiz
    que siente la hoja apoyada en el aire
    estuvieran mis sentimientos.

    Una sonrisa en la mañana
    en la mañana que me di cuenta
    que amaba la sonrisa y nada más

que no me importaban los árboles
el dolor de niño
ni la muerte.

    La sonrisa del momento presente
    de ella, de nada más que de ella

    La sonrisa de la vida
    La sonrisa de la mía

    hombre,
    ningún tesoro escondido.

jueves, 2 de setiembre de 2010

Pájaro saeta

El pájaro de fuego
ardiendo, la piedra encendida
la mirada sostenida
la fuerza creadora de la
espesa y profunda selva,

como en el medio de mi corazón,
de mi pecho,
de mi postura,

todo eso,
todo esto,
que se va volando
a destinos más lejanos
de los que vino,

con más ilusión
que felicidad,
más miedo
que tristeza,

más futuro que pasado...
eternamente.