jueves, 29 de octubre de 2009

Estar acá
con vista al cielo
ya es muy bueno...

estar acá
o en otro lado
no tiene nada malo...

que viva
el ser humano.

no creas de más
en la belleza que no
comienza...

solo creé en
la belleza en movimiento...

es siempre
más fácil, vivir
que morir...
que morir.

jueves, 27 de agosto de 2009

Fuera del miedo
existe un mundo de ilusión
un mundo de ilusión...

Un mundo
que brota
por las ramas
de un amor
que vivo
como está
no dejará nunca
de morir...

Vivo, brota,
ay! mundo...
Brota, brota...

Fuera del miedo
hay una ilusión
de un mundo
nuevo, que nunca,
nunca ha dejado
de morir...

Fuera
fuera del miedo
hay un mundo
de ilusiones
que mueren cada día
esperando ser de nuevo
hambre de la herida...
hambre de otro día...

Fuera del mundo
donde habita el miedo,
reina una loca princesa,
dueña de las siestas...
brilla su cono de belleza
donde se refugian
ilusiones nuevas
que mueren
con cada espera...
en cada espera...

con Las manos frías, mojadas, o sucias, de las cosas de la naturaleza. En el borde de la conciencia, de mis propias manos, de mi propia cara, de mi comodidad… el calor que siento al tocarte y verte, mi reina, suelta, libre, en las colinas de mi cama, en la simpleza de estar vivos, de amar la simple vida, de dejar caer las rosas que no son más que flores de algunos momentos, ¿por qué no estar sucios? ¿por qué no estar muy limpios, algún día? ¿por qué no cojer de parados un rato? ¿por qué no amarte como aman los pájaros a los árboles, los que aún no han conquistado? tus piernas como a las que no habría tocado nunca, tu espalda como la espalda del mundo, donde toda alegría puede volver a renacer… como atrás de las montañas el sol. Quiero tener tu corazón todos los días en mis manos, en mis manos… en mis sencillos dedos, tus ojos, tu cara, tus tetas, tus nalgas, quiero que toda la alegría y la tristeza de tu cuerpo me rodeen… quiero estar en tu mar como un bote, con la panza hacia lo más profundo… con la proa y la popa jugando el destino, nunca decididos, nunca definidos… Quiero encontrar la fuerza de tus mareas, la fuerza de tus lunas, el profundo silencio de tus noches estrelladas, y las no… el barullo de tus tormentas, la cruda dificultad de tu vida… Como el agua, quiero que me rodees, que te metas por todos mis agujeros y que no tenga escapatoria, que te respire, que me suelte a tu bravura, que me entregue a tu deseo, que me abra hacia tu corazón como se abren los vestidos… como se abren los vientos, alrededor de los arboles, como se abren las piedras, para darse al agua.
Quiero amarte, si amarte significa estar todo el tiempo abierto a tu gusto… desarmado y fuerte en ese espacio. Que me quieras fuerte en esa sinceridad, me des fuerza en esos supuestos. No quiero comer tu miedo, ni quiero disfrutar con tu angustia.

viernes, 7 de agosto de 2009

Después de
sentirme muerto
quizás,

vuelvo,
en todos los tiempos
conjugados,
a sentirme a punto
de descubrir
un secreto...
dentro de tanto silencio,
que grita...

mi ojo
tiene tiempo

pero
otros colores
lo rodean inciertos...
Otros colores a punto
de ser explorados.

jueves, 25 de junio de 2009

impulso...

¿Ya sé lo que quiero?
¿estar entre los frutos más grandes de esta Tierra?
¿entre las más ricas, y sabrosas
de todas las frutas?
¿comiéndomelas a todas juntas?

…Frutas de certezas…
…Frutas de bellezas,
de fuerzas…
de rubias y morochas,
de amplitudes…
de tensiones amorosas:
relajadas…

¿Y las amarguras?
¿Son accidentes?

¿No amo acaso
el momento de estar
tan abajo, tan cerca,
del momento en que
lo triste se transforma
en feliz?
(o al revés…)

Estar tan cerca de la vida
como para sentirme yo mismo
ella… ¿No es eso lo que quiero,
a veces?
¿No es preciso morir para esto?

Quiero el miedo
y la ilusión
de ser quien soy…
¿quién soy?
de preguntarme…
de verlo reflejado en las olas,
de verlo desvanecerse
en las caras de las personas
amadas…

Mucho miedo
y mucha ilusión
de ser solamente eso…
una y otra vez…
solamente eso…

Convocados

monstruos de mil maneras,
verdaderos,
horror y dolor
de este mundo:

convocados,
renueven su dolor
y descubran su nueva voluntad…

ayúdenme, también,
a encontrar la mía.